Acompanyament Familiar

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La inteligencia emocional, de la que tanto se habla y tanto preocupa, es una habilidad que debe cultivarse en el día a día, desde el hogar. Es importante ofrecer un espacio de salud emocional en el hogar, en las rutinas y con nuestro ejemplo. Me gusta siempre recordar aquella frase que dice “tus hijxs hacen aquello que ven, no aquello que les dices”. Es una gran toma de tierra y de realidad necesaria para poder abrazar la responsabilidad que la mapaternidad lleva implícita.

Acompañar las emociones implica, inestimablemente, una mirada hacia unx mismx. Cuando como adulta me puedo preguntar:

¿Cómo vivo mis emociones en el día a día?

¿Hay alguna emoción que me cueste más de sostener?

Si me pudiera ver desde la mirada de mis hijos, ¿cómo me vería?

Responderse a estas cuestiones nos puede dar una idea de como manejamos nuestra parte emocional y qué tipo de modelo ofrecemos a las criaturas.

Existen senos familiares donde ciertas emociones están prohibidas por mandato familiar. Por ejemplo, un hogar donde hay alguien enfermo crónico, puede llegar a censurar la alegría del resto de sus miembros. “¿Cómo vas a estar contentx teniendo a tu madre enferma en la cama?”. Este tipo de frases, aunque no verbalizadas, pueden llegar a sentirse en el ambiente del día a día. Recuerda que las criaturas tienen una percepción mucho más amplia y global que solamente la verbal, y que este tipo de sentencias no hacen falta ser pronunciadas para ser totalmente absorbidas e incorporadas en su forma de relacionarse con el mundo.

Durante mucho tiempo se ha concebido las emociones como buenas y malas. Ya es hora de que esto empiece a transformarse para lograr una coherencia en nuestra práctica diaria con las criaturas.

¿Quién dijo que llorar es malo?

¿Cuándo dejamos de permitir el enfado en nuestras criaturas?

¿Qué te pasa cuando tienen miedo?

Aceptar que la alegría -y las emociones secundarias que derivan de esta emoción básica- es la única emoción “buena” o “positiva” es, a parte de falso, totalmente determinante de cómo nos predisponemos a acompañar las otras. Una alegría no regulada, puede llegar a ser maníaca y producir patología, así como un miedo prolongado, o una rabia engullida y no expresada, o una tristeza mal gestionada. Si tiramos del hilo de cada una de estas emociones llevadas al extremo, tendremos patologías como la depresión, autolesiones, violencia, pánico, etc. Estoy segura que ningunx mapadre suficientemente buenx querría esto para sus retoños. Así que de aquí que hagamos tanto énfasis en la gestión equilibrada de las cuatro emociones básicas (y de todas las que derivan de ellas): miedo, alegría, tristeza y rabia.

Poder habitar todas las emociones de una forma sana y coherente nos va a facilitar la tarea de poder acompañarlas cuando nuestras criaturas las expresen. Piensa, además, que la forma como tus hijxs lo van a hacer, probablemente va a diferir mucho de como tu lo gestiones. Más de una vez me habrás escuchado hablar de la regulación de los impulsos, ¿verdad? La especie humana hemos desarrollado ontogenéticamente una zona del cerebro que nos permite regular los impulsos, tomar decisiones prácticas y sobreponer, por veces, la razón a la emoción. Pues bien, esta área cerebral se llama lóbulo pre-frontal, y es el que se sitúa detrás del hueso de nuestra frente. Éste, sólo alcanza su madurez alrededor de los 21 años. Así que imagina todo el camino que les falta a tus hijxs para poder llegar a autorregularse a nivel emocional. Si a eso le sumas el efecto de las neuronas espejo que son capaces de introyectar nuestros comportamientos y funcionamiento como modelos que tienen, pues tienes un buen cóctel de responsabilidad y coherencia que, como mapadres, debemos poder conquistar.

Si te apetece compartir un poco más acerca de cómo acompañar las emociones en la crianza, te espero en el DIRECTO del próximo Martes 16 a las 21h horario de Barcelona.  

Puedes conectarte a:

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Instagram: @elisendapascualmarti

¿Cuándo? MARTES 16 de abril a las 21H

Te veo pronto y feliz crianza,

Elisenda Pascual i Martí

Psicóloga y psicoterapeuta

Directora de Acompanyament Familiar

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