Acompanyament Familiar

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El fenómeno del acoso escolar se ha convertido, en la última década, sobre todo, en motivo de preocupación por parte de instituciones escolares y familias. Des de que me aproximo a las escuelas y AFAs a poder conversar sobre ello, me he dado cuenta de que la perpetuación del acoso escolar radica en la mala comprensión que tenemos de este tipo de situaciones. Aquí os voy a listar algunas de las ideas erróneas que secundan la perpetuación de este fenómeno:

El acoso escolar…

  • “es cosa de niñxs”

si bien es cierto que quienes lo sufren son lxs niñxs, el acoso escolar tiene un fondo mucho más profundo que el que puede nacer de las criaturas o adolescentes. Los comportamientos disruptivos que se dan en este tipo de dinámicas tóxicas tienen la raíz en la forma de criar y acompañar sus primeros años de vida, cómo les ponemos los límites, qué presencia les ofrecemos, cómo gestionamos sus juegos de poder, etc.

  • “ha pasado siempre”

sí, claro. El dolor en la infancia es la herida que arrastramos como humanidad; es el fuego que alimenta el caos planetario. Que las cosas hayan pasado siempre no tiene porqué significar que sean positivas o sanas. De hecho, opino que cada vez tomamos más conciencia como adultxs acompañantes de aquello que no genera salud y tratamos de ponerle remedio. Es por eso por lo que parece que actualmente existan más casos de acoso escolar y no es así. Lo que sí sucede es que ahora nuestra mirada está más afinada y podemos detectar qué es realmente lo que sucede en este tipo de fenómeno.

  • “el/la que maltrata es malx”

seguimos viendo el acoso escolar en términos de “buenxs” y “malxs”. El/la que recibe es considerado como una víctima, y el/la que genera dolor, unx agresorx. Hasta que sigamos dualizando este tipo de situaciones no podremos salir de la rueda de hámster que perpetúa el acoso. Si observamos en términos emocionales el fenómeno del acoso escolar, detectaremos rápidamente que todas las figuras que toman lugar en esta dinámica son víctimas; por un lado, tenemos a aquellxs que reciben el dolor, la exclusión, las burlas, los golpes, etc. Aquí está claro que podemos llamarles víctimas porqué encaja con la definición consensuada de lo que socialmente se considera una víctima. Pero si nos fijamos en las personas que perpetran el acoso escolar, veremos que el inmenso dolor interno con el que viven (sea por abandono, maltrato, abuso, sobreprotección, etc.) les genera un deseo de ocasionarlo fuero. De esta forma, una víctima, genera otra víctima.

  • “así se curten”

la creencia que la Vida es dura y que mejor endurecerse en la infancia para estar preparadxs para la etapa adulta, es, a mi pesar, bastante extendida. La Vida no es dura, es Vida, con cosas maravillosas, y cosas durísimas. “Curtir” a una criatura para que esté preparada, no hará más que hacerla inmune al dolor y al abuso. La infancia debería ser una etapa donde recibir amor, afecto, respeto, educar en el consentimiento y en la salud mental, para así poder identificar con más destreza aquellas situaciones tóxicas con las que nos vamos a cruzar. Sin amor propio, toleramos más malos tratos que si nos amamos, respetamos y sabemos lo que nos gusta. Conseguirlo depende de que nos lo hayan ofrecido y permitido en edades tempranas, donde instauramos el registro de tolerancia al amor o, por lo contrario, tolerancia al dolor.

  • “el problema es de la escuela”

si has leído hasta aquí, te habrás dado cuenta de que el acoso escolar empieza mucho antes que las criaturas den el salto al mundo escolar. Cierto es que la interacción con iguales genera espacios y dinámicas donde pueden aflorar este tipo de comportamientos y fenómenos, ahora bien, creer que el entorno es el generador del conflicto es totalmente falso. Es precisamente este entorno el que permite que emerjan los dolores varios de los que hemos hablado, y por este motivo requiere que los sistemas educativos revisen sus tolerancias, sus estructuras y la forma en como se acompañan emocionalmente los conflictos y situaciones entre iguales. De todas formas, sin un enlace de cooperación con la familia, el acoso escolar sólo se va a trasladar de la escuela a una actividad extraescolar, o a otras esferas de la Vida de esx niñx.

Si quieres profundizar más en esta temática y poder observarla desde un foco distinto, te invito a que te conectes el próximo MARTES 5 de MARZO a las 21h (hora de Barcelona) para un DIRECTO sobre esta temática.

Puedes dejar tus dudas y/o preguntas aquí debajo y te las responderé encantada.

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Elisenda Pascual i Martí

Psicóloga y psicoterapeuta

Directora de Acompanyament Familiar

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