Acompanyament Familiar

rabia infantil

Supongo que como mapadre te habrás dado de bruces, varias veces, con el estallido emocional de tus hijxs ante las más variadas situaciones. Es probable que en muchas ocasiones tu mente adulta racional pueda comprender que esx niñx que tienes delante se enfade; en muchas otras, parece todo un acertijo mental llegar a comprender el por qué de ese enfado. Sea cuál sea el momento que tengas más fresco en tu memoria, ocurre, a menudo, que tanto si comprendes o no comprendes los motivos, te cuesta sostener la respuesta. Y déjame decirte, que aquí es dónde radica la DIFERENCIA entre un acompañamiento saludable, y uno de maquillado o castrador.

A lo largo de nuestro crecimiento como personas, es probable que nos hayan enseñado a racionalizar todo lo que nos sucede en un intento de comprender la Vida, el mundo y a nosotrxs mismxs desde este centro vital. No te diré que no sea importante tener la habilidad de analizar y utilizar la razón, de hecho, es una gran potencialidad que como seres adultos debemos cultivar. Lo que sucede, es que tratar de revisarlo todo desde este prisma, puede limitar la amplitud necesaria para conectar con la persona que tenemos delante (en este caso tus hijxs) más allá de lo que comprendamos o no. Abrirnos a otra forma de mirar el mundo, nos acerca a despertar la capacidad empática y amorosa que reside en nosotrxs. Es ese poder conectar con mi hijx más allá que comprenda sus motivos.

Te pongo un ejemplo:

Es probable que si tu bebé está empezando a sentarse solx y en una de sus múltiples intentonas se cae, grita, llora y se enfada, tú puedas comprenderle porqué es un resultado “lógico” a un tratar de lograr un nuevo objetivo. Otra cosa, y de eso hablaré más adelante, es que puedas sostener ese enfado/frustración de una forma constructiva.

En cambio, si tu niñx sale contento de su escuela, y a la que giras la esquina se sienta en el suelo y te dice gritando y llorando que no quiere caminar más, me atrevo a hipotetizar que te va a costar mucho más comprender su rabia sin un motivo lógico aparente. Por ende, el acompañamiento de esta vivencia será mucho más complejo de brindar por tu parte.

¿Te sientes identificadx?

¿En qué tipo de situaciones te encuentras más a menudo con tus hijos?

¿Cuál te cuesta más de acompañar?

Sea cual sea el tipo de vivencia que tengas con tus criaturas, el resultado es que la RABIA, es y/o debe estar, disponible en su abanico de expresión emocional. Y tal vez es importante que empecemos aclarando qué es lo que la RABIA nos permite a lo largo de nuestra experiencia vital para, tal vez, amigarnos más con esta emoción tan demonizada y reprimida.

¿Para qué existe la RABIA?

Si nos ponemos un poco serias, y hacemos mano de la teoría psicológica, la RABIA es una de las 4 emociones básicas (de momento, yo me quedo con las 4, aunque haya quien habla de 5). Son: miedo, alegría, tristeza y RABIA. Esto es como los festivos y las vacaciones: si existen, es porqué deben servir para algo dentro del sistema económico en el que vivimos. Así que, en un acto de fe (porqué sino tendía que explicarte el funcionamiento psicobiológico del organismo), te voy a pedir que te creas que TODAS Y CADA UNA de estas 4 emociones básicas son, como dice su nombre, necesarias para nuestra existencia equilibrada.

La RABIA, si te paras a pensarlo, es una emoción con unas características muy definidas. Te voy a pedir un breve ejercicio: ponte de pie, cierra los ojos e imagínate una situación donde hayas sentido RABIA. Tómate unos segundos para dejar que las sensaciones corporales de la memoria recorran tu cuerpo y, una vez lo tienes, modela tu cuerpo en una figura que, vista desde fuera, pudiera representar lo que sientes por dento, esa rabia que te inunda. Puedes fruncir el ceño y cerrar los puños, puedes apretar la tripa, puedes contener la respiración, etc. Encuentra tu propia escultura de RABIA! Probablemente, si te observas, verás que la RABIA te mueve una activación tanto de tus músculos, como de tu sistema nervioso, ¿verdad? Pues ya tenemos la GRAN FUNCIÓN de la RABIA: activarnos para generar cambios.

Probablemente cuando piensas en la rabia, lo primero que se te viene es la agresividad o incluso violencia con la que, por veces, va asociada. Pero déjame que te presente la cara sana de la rabia, aquella parte que genera CAMBIOS sin destruir, la que MOVILIZA sin pisar a nadie, la que ACTIVA sin explotar. Porqué gracias a la RABIA y a los mecanismos psicobiológicos que activa, nuestro cuerpo puede tener el tono muscular, nervioso y vital necesarios para movilizarse hacia lo que desea: sea un cambio de trabajo, un viaje a un lugar desconocido, emprender un nuevo negocio, intentar conseguir la verticalidad en un bebé, perserverar en el equilibrio para subir a un árbol, huir de una situación que me es peligrosa, poner límites a lo que no me cuida, etc.

¿Estás sorprendidx de todos los aspectos de tu Vida en la que está implicada la RABIA?

Acompañar a que las criaturas no pierdan la conexión mamífera con su rabia interna, sea cual sea el grado en que se exprese según su temperamento, es invertir en múltiples capacidades para su futuro desarrollo. Comprender y amigarnos con esta emoción, desvincularla de las explosiones emocionales fuertes, de la violencia y de todo lo que nos han enseñado que es negativo (que aunque sea RABIA también, ¡no es sólo eso!) nos permitirá transformar las imágenes mentales que tenemos de esta emoción tan estigmatizada.

Ya…¿pero qué hago cuando mi hijx explota en una RABIA incontrolada?

Esta es la pregunta que siempre llega cuando empiezo con mis discursos de amor hacia la RABIA. No es que os trate de evangelizar, eh? Sólo que me toca la tarea de romper el velo y mostraros que, más allá de lo conocido hasta ahora de la rabia, hay todo un mundo nuevo que, al integrarlo, nos ayudará a acompañar las archiconocidas “rabietas” infantiles.

Cuando tu hijx estalla en una explosión emocional incontrolada, de entrada, déjame decirte que es un síntoma de SALUD emocional. De entrada nos muestra que tiene esta emoción PERMITIDA y que puede hacer uso de esos recursos. Así que empezamos por aquí, por honrar esa capacidad de tu criatura para conectar con lo que no le gusta, le molesta o incomoda, y hacértelo saber. ¡Punto para ellxs!

Volviendo al principio de este artículo, fíjate que empezaba explicándote lo importante de acompañar más allá de la comprensión racional, así que es básico que NO TRATES DE ENTENDER lo que le sucede, ni tan siquiera en lxs adolescentes que, aunque pueden argumentar mejor y expresarse perfectamente, en lo profundo también necesitan esa PRESENCIA INCONDICIONAL y el AMPARO AFECTIVO que sólo una mirada sin juicios, puede brindar.

Cuando podemos SOSTENER a nuestrxs hijxs más allá de lo que nos parece coherente o racional, es que hemos podido entrar en una dimensión mucho más emocional y coherente con la situación. Así que, en este caso, ¡punto para ti!

En un estallido de rabia, pueden darse distintas reacciones y situaciones. Para ello, si te interesa el tema, te invito a que te suscribas a mi Newsletter entrando a mi página web y que seas una de las personas que asistirán a mi CURSO VIRTUAL sobre la RABIA INFANTIL que sale en Noviembre. Allí te voy a contar muchas más cosas sobre lo que SI puedes hacer en una situación determinada, y lo que es bueno que NO hagas para el bienestar de tu hijx.

Comprende que estás aprendiendo y que, a través de ellxs, es probable que veas reflejos de como tú gestionas TU PROPIA RABIA, e incluso de cómo lo hace tu pareja…….otro GRAN TEMA!

Antes de terminar, quiero recordarte algo: cuando unx niñx se enfada y expresa RABIA, es que algo le SUCEDE. Más allá que lo comprendas o que lo sepas, ACOMPÁÑALE, bríndale tu presencia y tu límite tanto físico como emocional. Cuando unx niñx (o adolescente) está en estallido de RABIA, es que la parte más infantil e incontrolable aflora y se muestra. Es en estos momentos cuando necesita, sin duda, que le hagamos de pilar y de faro; que seamos quienes le podamos contener dentro de nuestro campo amoroso (e incluso físico, por veces) para que recupere su seguridad, su centro y su bienestar.

Espero que después de leer este artículo tengas MUCHAS PREGUNTAS, SITUACIONES CONCRETAS, etc. Así que te invito a que dejes aquí debajo tus dudas para que te las pueda responder en el próximo LIVE que voy a hacer tanto en FBK como en Instagram el próximo MARTES 16 de Octubre de 21h a 22h. Y si no te puedes conectar pero recibes nuestra newsletter, te mandaré poco después la grabación del directo. Si todavía no estás suscritx puedes hacerlo a través del formulario que encontrarás en nuestra web.
Puedes conectarte a:
FBK: https://www.facebook.com/psicologiarespetuosa
Instagram: @elisendapascualmarti
¿Cuándo? MARTES 16 DE OCTUBRE DE 21H A 22H
Además, ¡voy a sortear un libro entre todas las que dejéis una pregunta, duda o comentario!

Te veo pronto y feliz crianza,

Elisenda

10 thoughts on “La gestión de la rabia infantil

  • Esther cabello Oliver

    Muchas gracias por la informacion Elisenda.
    Mi pregunta es ¿ que hacer cuando la expresion de la rabia viene acompañada de agresividad o violencia dirigida hacia personas o cosas?
    Muchas gracias
    ESTHER

    Responder
    • elisenda@acompanyamentfamiliar.com

      gracias Esther!
      te respondo esta noche en el DIRECTO. Nos vemos a las 21h (hora de Barcelona) en Fbk o Instragram!
      saludos

      Responder
  • Romina C

    Para mí sigue siendo bastante menos fácil no juzgar, no chocar con y no intentar “compensar” las maneras en las que mi pareja gestiona las expresiones de rabia de mi hijo, que difieren de las mías. Y en lo íntimo personal, lo que más me cuesta acompañar en mi hijo sin juicio y con amor incondicional, más que la rabieta, es la queja cuando se torna recurrente (como sería el victimismo en un adulto), cuando parece que buscara un motivo u otro para estar descontento y protestando por algo. Una pequeña cosa que no es exactamente como él quería puede cobrar en un instante mucho más protagonismo e importancia que diez cosas gratificantes y felices que han tenido lugar ese día. Sus reclamos y protestas en este sentido, ese tipo de enfado (no tolerar y magnificar la menor frustración y culpar a los demás, a mí, o al entorno de su malestar), me genera rechazo, rabia y frustración a mí (seguramente porque la gestión de la frustración y la queja deportiva también me cuestan); que sigo intentando (y confío en que ahora es aún pequeño -casi 6 años- y que en la carrera de fondo cada granito de arena se va acumulando) que ponga su atención en lo que SÍ tiene, y que cultive la gratitud y una actitud resiliente (desafío que me pongo a mí misma en cada momento). Creo que probablemente el mejor camino sigue siendo el de relajar el juicio adulto y las proyecciones, no tomármelo personal, y continuar poniendo una mirada amorosa que comprende y acepta al niño como es, donde está, confiando en que tiene que ser quien es y descubrir su propio camino. Ahí está parte de mi reto diario. ¡Qué grandes maestros son nuestros hijos!
    Gracias por tus valiosos aportes y tu mirada compasiva ¡Un beso grande!

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    • elisenda@acompanyamentfamiliar.com

      gracias Romina!
      qué buena aportación la de la pareja!
      te respondo esta noche en el DIRECTO. Nos vemos a las 21h (hora de Barcelona) en Fbk o Instragram!
      saludos

      Responder
  • Pili

    Hola Elisenda, tot i que estic formada i tinc experiència, ara que soc mare d’una nena de 14 mesos, hi ha certes situacions que no sé ben bé com gestionar que fins ara no m’hi havia trobat amb aquest extrem, com l’hora de dinar, no hi ha manera que estigui asseguda a la trona, només vol estar de peu, sinó comença a plorar i no escolta, al final la tenim al terra per por a caure (però no sé si he de cedir o millor marcar-li uns límits perquè no sempre faci el que ella vulgui), o el moment de canvi del bolquer, i no vol que la canviïn, i tot i que intento entendre-la, no sé com puc acompanyar-la i que finalment la puguem canviar sense plors.
    De moment aquestes preguntes. Mil gràcies

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    • elisenda@acompanyamentfamiliar.com

      gràcies Pili,
      aquesta nit a les 21h (hora Bcn) et responc per Fbk o Instagram al LIVE. Fas una aportació molt interessant entre el respecte i el límit.
      Ens veiem a la pantalla!

      Responder
  • Sonia

    Hola! Mi gran talón, la rabia

    Responder
    • elisenda@acompanyamentfamiliar.com

      pues te veo esta noche en el LIVE Sonia!
      saludos

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  • yolanda martinez

    Hola Elisenda; mi comentario llega un poco justo, pero te lo adelanto por si acaso tiene cabida. Soy Yolanda de Kurukan, y voy a apoyarme en tí para dar más luz a mis experiencias como madre. Gracias por darnos esta oportunidad.
    Por situarte y situarme, tengo que exponer que aún me encuentro gestionando mi relación personal con esta Emoción, pero aunque con mucho esfuerzo, voy consiguiendo conectarme con su dolor, y empatizar con mi hijo en estos momentos. No obstante, necesito avanzar con su acompañamiento, y no puedo evitar pararme en ayudarle a el a conocer, de donde le viene la rabia, y en este caso, el control en los casos de su rabia incontrolada hacia los demás. Sobre esto me gustaría que nos des luz. Teniendo en cuenta que tiene 9 años, y que cuando intento hacer una escucha activa, en muchas ocasiones no funciona, porque no sé hacerle de espejo correctamente, o porque simplemente no quiere comunicarse al respecto; lo que también es totalmente respetable. Ahora intento practicar, lo que se llama “intimidad emocional”, intentando no esperar solo información de él, si no compartir con él mi propio sentimiento y experiencias personales.
    Muchas gracias de nuevo. Nos vemos luego

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    • elisenda@acompanyamentfamiliar.com

      nos vemos hoy guapa! anotado!

      Responder

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