Acompanyament Familiar

sala psico

 

PSICOMOTRICIDAD DE AYUDA TERAPÉUTICA

Basada en la psicomotricidad de B. Aucouturier.

              

                Para entender una disciplina, pienso que ayuda partir de la mirada que esta tiene sobre las personas. La psicomotricidad en la linea de B.Aucouturier tiene una visión humanista del ser humano, cree en las potencialidades y capacidades de autorrealización de las personas. Entiende a los niños y niñas como seres globales, que expresan todo su potencial físico, afectivo y cognitivo por la vía corporal. Los niños y niñas se expresan a través del movimiento y de la acción. La vía corporal es un canal natural de comunicación y relación, sobre todo en las primeras etapas de la vida ( de los 0 a los 6 o 7 años), en los que el lenguaje y la capacidad simbólica aun no están desarrollados del todo y están en proceso de consolidarse.

¿ Cuál es la concepción del “cuerpo” por parte de la psicomotricidad? El cuerpo se percibe en su dimensión orgánica, funcional y de habilidades motrices ( relacionado con el esquema corporal) y en su dimensión subjetiva y relacional ( relacionado con la imagen corporal). Esta dimensión subjetiva está en relación con aspectos inconscientes de la persona, con los deseos, las emociones y los sentimientos. Estas dos dimensiones son indisolubles, en continua interacción, no pueden entenderse una sin la otra. Es a través del cuerpo, en todas sus dimensiones, que vivimos la afectividad, la emoción y el deseo. Es el primer medio de comunicación con otro ser humano.

Los niños y niñas construyen su identidad porque hay un entorno humano , su familia, que les reconoce, les sostiene y les respeta.  Esta relación y reconocimiento del niño o la niña se materializa a través del cuerpo, la presencia, del sostén, del tono muscular, del contacto, de la mirada, de las distancias, del tono de voz, de los tiempos y de los objetos, así como a través de las palabras. A esta relación corporeizada le llamamos “dialogo tónico-emocional”, una comunicación con base en el tono muscular, el cuerpo y la emoción.

La psicomotricidad relacional, a través de una forma de hacer concreta, un material determinado, unos tiempos y espacios concretos, y una formación y actitudes especificas del o la psicomotricista, pone en el centro esta comunicación y relación basada en lo corporal de la que acabamos de hablar. La psicomotricidad relacional, tanto en educación y prevención como en ayuda terapéutica,  acompaña el desarrollo de las criaturas a través del juego corporal espontáneo, la acción y el movimiento.

La Ayuda Psicomotriz tiene como objetivo acompañar y favorecer el desarrollo  de los niños y niñas, que tienen alguna dificultad en este proceso madurativo o tienen riesgo de padecerlas.  Acompaña y favorece el desarrollo a través de la vía corporal; De la acción, de la relación,  del movimiento y del juego espontáneo corporal. A través de este lenguaje más arcaico y corporal.

La Ayuda Psicomotriz nos ayuda a comprender lo que un niño o niña expresa de su mundo interior, sus conflictos inconscientes, sus emociones y pensamiento a través de la compresión profunda de sus acciones, su juego y la forma de relacionarse con los materiales, el tiempo y las personas. Permite a los niños y niñas jugar toda su fantasía, sus miedos y conflictos internos desde una relación placentera con su cuerpo. Se crean una condiciones de vinculación y significación que dan la posibilidad de ir elaborando todas estas vivencias, de ir pasando de la acción al pensamiento.

La psicomotricidad cuenta con una tecnicidad o una forma de hacer propia que posibilitan el desarrollo de estos procesos. En esta forma de hacer propia podemos destacar dos aspectos principales:

 

El o la Psicomotricista (sistema de actitudes)

“El sistema de actitudes del psicomotricista está basado en un principio filosófico humanista: el de creer en la persona y en todas sus posibilidades de autorrealización” ( Josep Rota).

Él o la psicomotricista, se especializa en la comprensión de la vía corporal o de la expresividad psicomotriz de los niños y niñas. Se forma en poder captar, a través de su tonicidad, su acción, su juego espontáneo y su movimiento, la expresión de su psiquismo tanto consciente como inconsciente. Ofrece su propia disponibilidad corporal como medio de relación terapéutica con el niño o la niña, que se convierten en protagonistas de esta relación.

“Ofrece su cuerpo como vehículo de relación y comunicación. Esto es lo específico de la terapia psicomotriz: La expresión por la vía corporal y su compresión y disponibilidad por parte del terapeuta” (Anna Luna. CDIAP Rella).

Como en toda relación terapéutica, para poder establecer una relación empática y resonar a nivel tónico y emocional, es fundamental que la psicomotricista pueda conectar con su propia subjetividad, con su propia historia relacional. Saber qué es suyo y qué del niño o la niña. Es imprescindible un trabajo personal corporal propio para poder estar en esta disponibilidad y presencia.

 

Dispositivo espacial y temporal

Otro aspecto importante a describir es el dispositivo espacial y temporal. Cuando hablamos de este dispositivo nos referimos a las secuencias de la sesión, diferenciadas en el tiempo y en el espacio, con un sentido global que busca favorecer el recorrido madurativo de las criaturas en esta etapa de su vida. Este recorrido va del hacer al pensar, de la acción al pensamiento.

 ¿Cómo es el proceso?

En primer lugar se realizan una sesión con la familia , para conocer la historia vincular y relacional de la criatura, así como especificar el motivo por el que creen necesario iniciar un proceso terapéutico.

Después se hacen dos o tres sesiones de observación y evaluación con el niño o niña ( y con los mapadres en la sala si es necesario). Tras estas sesiones se hace de nuevo un encuentro con la familia para compartir miradas sobre el niño o niña y poder encuadrar juntas el proceso (horario, frecuencia, cada cuánto habrá reuniones con la familia, coordinaciones con la escuela si fuera necesario…..)

El abordaje terapéutico puede ser diferente dependiendo de la individualidad del niño o niña:  Puede ser con el papa o la mama en la sala, individual  o grupal (entre 3 y 6 niños) según el caso.

Para cualquier información o consulta pueden ponerse en contacto:

 

Alicia Apolo Llerena

Terapeuta Ocupacional.

                                       Psicomotricista en Educación ,Prevención y Terapia.

                             Acompañante en Proyectos de Educación Viva y activa

alicia@acompanyamentfamiliar.com

649005099

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *