{"id":1930,"date":"2025-05-01T17:37:29","date_gmt":"2025-05-01T17:37:29","guid":{"rendered":"https:\/\/acompanyamentfamiliar.com\/?p=1930"},"modified":"2025-05-08T17:39:59","modified_gmt":"2025-05-08T17:39:59","slug":"la-maternidad-y-el-despertar-de-nuestras-heridas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/acompanyamentfamiliar.com\/es\/articulos\/la-maternidad-y-el-despertar-de-nuestras-heridas\/","title":{"rendered":"La maternidad y el despertar de nuestras heridas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La necesidad de revisar nuestra historia personal para promover una crianza suficientemente buena<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes de entrar en materia me gustar\u00eda aclarar que, aunque haya elegido este t\u00edtulo, no significa que la maternidad este obligatoriamente ligada al trauma, a las heridas o a experiencias dolorosas. Pero tampoco al mundo ideal, perfecto y de color de rosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed que puedo afirmar, despu\u00e9s de mucho estudio, trayectoria cl\u00ednica y mi propia experiencia personal (si eres madre o padre sabr\u00e1s de lo que hablo) es que el camino de la maternidad no deja, para nada, indiferente. <strong>Ya desde antes de que llegue el buscado (o no) embarazo, puede experimentarse como una de las experiencias m\u00e1s complejas, desafiantes y transformadoras que podemos experimentar en nuestra vida. Si se toma como una oportunidad de crecimiento, puede suponer un profundo camino de autoconocimiento y reparaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta experiencia puede resultar todav\u00eda m\u00e1s compleja cuando, en alguno de los tramos del viaje de la maternidad, se nos despierta aquella ni\u00f1a que fuimos y que todav\u00eda vive en nuestro interior. Si nuestra infancia ha sido grata, suficientemente buena, puede que ese despertar de recuerdos se asocie a sensaciones amables, agradables y gratificantes (aunque no libre de retos y dificultades). Sin embargo, <strong>cuando este proceso activa traumas infantiles no resueltos, pueden aparecer s\u00edntomas diversos (como tensi\u00f3n, insomnio, ansiedad o angustia), desconexi\u00f3n emocional o sentimientos de culpa o poca val\u00eda<\/strong>. Todo esto puede afectar tanto el bienestar de la madre como su capacidad de respuesta ante las necesidades del beb\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Perm\u00edteme recordarte, a ti que me lees, que estoy segura de que lo est\u00e1s haciendo lo mejor que puedes con las herramientas y conocimiento con los que dispones en este momento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 son las heridas emocionales?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Imagina que todos y todas tenemos partes que forman nuestra propia \u201cfamilia o sistema interno\u201d. Tenemos partes emocionalmente heridas, que son aquellas que se quedaron adheridas a experiencias de nuestra infancia, en la cual no ten\u00edamos los recursos internos o el apoyo externo necesario para integrarlo o manejarlo, y las vivimos en soledad. Estas experiencias de abuso, abandono, rechazo, desprotecci\u00f3n, maltrato o insuficiencia, marcan nuestro camino vital. Son partes que nos conectan con el dolor y el sufrimiento y que, a menudo, quedan rezagadas a la sombra del inconsciente. En los casos m\u00e1s complejos, puede existir trauma del desarrollo, es decir, experiencias dolorosas que se experimentaron en soledad, a una edad temprana, y que superaron nuestra capacidad de afrontamiento de una manera repetida en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n tenemos partes internas protectoras, partes que evitar\u00e1n, como sea, que volvamos a entrar en contacto con ese dolor y sufrimiento ya conocidos del pasado. Estas partes protectoras se activan ante cualquier detonante que nos conecte con aquella experiencia o herida (no integrada) que reside, a menudo, en el inconsciente. Suelen ser partes autocr\u00edticas, perfeccionistas, controladoras, preocupadas, autoexigentes, complacientes, disociadas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n contamos con partes sanas, aquellas que conservan nuestras habilidades, capacidad de superaci\u00f3n y de conectar con la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el trabajo de integraci\u00f3n de partes internas podemos llegar a la reparaci\u00f3n y armon\u00eda de nuestro sistema interno, sanando el dolor de las partes heridas y sacando a la luz el potencial de nuestras partes protectoras para que puedan servirnos de una manera positiva y funcional en nuestra vida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la maternidad se nos presenta como una etapa de especial vulnerabilidad psicoemocional?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ya desde el embarazo, podemos experimentar una creciente sensibilidad emocional y un impulso o necesidad de revisar y comprender nuestros v\u00ednculos primarios<\/strong>. Este proceso es parte de lo que denominamos \u00ab<strong>transparencia ps\u00edquica<\/strong>\u00bb, desde que Monique Bydlowsy (2007) acu\u00f1o el t\u00e9rmino. Esto apunta tambi\u00e9n a la posible reactivaci\u00f3n de duelos no resueltos y de nuestras partes heridas, que se trasladan del inconsciente al consciente, y que pueden servir para facilitar la vinculaci\u00f3n afectiva con el reci\u00e9n nacido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya desde el segundo trimestre del embarazo, la madre empieza a sentir los movimientos fetales, lo cu\u00e1l va generado el impulso de creaci\u00f3n de la fantas\u00eda proyectiva sobre c\u00f3mo ser\u00e1 su beb\u00e9 y c\u00f3mo ser\u00e1 ella como madre, lo que le lleva a revisar, inevitablemente, la relaci\u00f3n con su propia madre o figura primaria. A este proceso se le denomina \u201c<strong>representaci\u00f3n materna<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se\u00f1ala Klaus, <strong>el v\u00ednculo madre-beb\u00e9 empieza a formarse en el embarazo<\/strong> y est\u00e1 afectado por una serie de factores interpersonales y ambientales como son la calidad de la relaci\u00f3n de pareja, el apoyo social, la presencia de estresores, la din\u00e1mica intraps\u00edquica sobre c\u00f3mo se concibe el beb\u00e9 y sobre todo, la manera en que la madre fue criada por sus figuras parentales (Klaus &amp; Kennell, 1982).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 siente una persona que presenta trauma emocional?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los s\u00edntomas del trauma son variados y pueden ir desde cambios de humor abruptos, irritabilidad, ira, conmoci\u00f3n, ansiedad, miedo, culpa, verg\u00fcenza o desconexi\u00f3n&#8230; y se presentan de un modo intenso y sostenido en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estas respuestas relacionadas con el trauma son incompatibles con la experiencia de vitalidad, el contacto con el placer y el aprendizaje, la vinculaci\u00f3n y cierta consistencia hacia los cuidados propios y hacia el\/la otrx, aspectos imprescinidbles para un desarrollo psicoemocional saludable en la criatura en sus primeros a\u00f1os de vida<\/strong>. Todo esto puede generar dificultades en la generaci\u00f3n de un apego seguro en el hijx.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo sabemos, la teor\u00eda del apego de Bolwby (1969-1980) estudia la formaci\u00f3n del v\u00ednculo entre el\/la ni\u00f1o\/a y su madre o cuidador\/a primario\/a y define el impacto de este v\u00ednculo en el neurodesarrollo y crecimiento social y emocional de la criatura, estableciendo diferencias entre los estilos de apego seguros e inseguros seg\u00fan haya sido este v\u00ednculo. <strong>La respuesta de la madre o cuidador\/a principal ante la angustia del o la beb\u00e9 es un aspecto central en la formaci\u00f3n de un apego seguro<\/strong>. Cada vez m\u00e1s estudios confirman que el estilo de apego de la madre ser\u00e1 un predictor del estilo de apego en el hijo\/a, existiendo una transmisi\u00f3n transgeneracional del mismo, cuando no se interviene de manera temprana (Benoit &amp; Parker,1994; Fonagyetal., 1991, Vanljzendoorn, 1995).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una gran oportunidad de sanaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La buena noticia es que, a pesar de los desaf\u00edos que conlleva la maternidad, tambi\u00e9n es una muy buena oportunidad de sanaci\u00f3n cuando en la mochila que cargamos se encuentran experiencias traum\u00e1ticas no resueltas. <strong>La experiencia de ser madre o padre puede ayudar a elaborar y sanar, si se pone intenci\u00f3n en ello, promoviendo el crecimiento personal y fortaleciendo la relaci\u00f3n con una misma, con el hijx y con el resto del sistema familiar<\/strong>. Este trabajo sentar\u00e1 las bases para la generaci\u00f3n de un apego seguro, una estructuraci\u00f3n de la personalidad lo m\u00e1s saludable posible en la criatura y una base emocional m\u00e1s s\u00f3lida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ya desde el embarazo, se da un momento id\u00f3neo para elaborar aquellos sentimientos que afloran en la madre y que pueden generar malestar, promoviendo una elaboraci\u00f3n e integraci\u00f3n temprana, quiz\u00e1s m\u00e1s r\u00e1pida y directa que en otros momentos de la vida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este camino ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil y llevadero recorrerlo acompa\u00f1ada\/o por un\/a profesional especializada en la etapa perinatal y en trauma, con qui\u00e9n poder generar un v\u00ednculo seguro y respetuoso que nos gu\u00ede en el camino. <strong>Es en este espacio terap\u00e9utico en el que se dar\u00e1 un sost\u00e9n amoroso y compasivo que recree el que necesita el\/la beb\u00e9, este nos permitir\u00e1 elaborar nuestra historia y reparar nuestras heridas, sacando a la luz las partes sanas y funcionales de nuestro sistema interno<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sendero, <strong>podremos encontrar y poner en pr\u00e1ctica una nueva forma de cuidar, tanto de nosotros mismos como de las personas que nos rodean, dejando de perpetuar patrones da\u00f1inos y generando una maternidad m\u00e1s conectada con el placer, el disfrute y la conexi\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Iris G\u00f3mez Olivi\u00e9- Psic\u00f3loga Sanitaria especializada en Psicolog\u00eda Perinatal y Trauma<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La necesidad de revisar nuestra historia personal para promover una crianza suficientemente buena Antes de entrar en materia me gustar\u00eda aclarar que, aunque haya elegido este t\u00edtulo, no significa que la maternidad este obligatoriamente ligada al trauma, a las heridas o a experiencias dolorosas. 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