Relato de una maternidad disidente
Hace dos años empecé a formar parte de una familia no normativa y me sentí muy perdida. Aunque mi pareja siempre ha estado a mi lado, yo no lograba entender qué lado era el mío.
Qué difícil es transitar la maternidad fuera de los guiones tradicionales. Soy psicóloga y mi familia es reconstituida.Mi pareja es viudo con 33 años, la niña fue criada en tribu desde su nacimiento y, cuando aparecí yo, me tuve que adaptar a sus rituales y costumbres.
A medida que generaba un vínculo más estrecho, irónicamente, más insegura me sentía. Buscaba referentes que hubieran pasado por lo mismo, o grupos de acompañamiento para familias disidentes, pero no encontraba nada que se pareciera a mi vivencia. No es habitual encontrar personas que hayan vivido una historia similar, afortunadamente… Pero como terapeuta acompaño a muchas personas en contextos familiares alternativos, y sé que cada realidad vive su desafío.
No soy madre biológica, pero tampoco me siento madrastra; no me identifico en la figura de una madre adoptiva. Participo activamente en la crianza, en los cuidados y en la construcción de esta familia. Habito en un complejo limbo lleno de matices que nadie imagina, ni puede ver. Sin etiqueta social, mi maternidad se siente invisible a los ojos de los demás. Y cuando una experiencia no tiene nombre, tampoco es fácil encontrar un lugar donde compartirla.
Fue entonces cuando decidí iniciar un proceso terapéutico individual para entender, transitar e integrar todo lo que estaba viviendo. Como psicóloga sé que la ausencia de referentes y de un rol definido puede generar mucha incertidumbre, pero vivirlo en primera persona fue muy diferente a comprenderlo desde la teoría.
He querido compartir este relato personal por primera vez, porque hubiera deseado con todas mis fuerzas encontrar a alguien al principio del camino que me dijera: sé lo que sientes y lo que estás viviendo es muy complejo. Así que, si tu familia y tu vivís una experiencia alternativa a la norma, espero que este relato te acompañe y te dé voz.
Nos vemos en el próximo directo.



